El océano que te mata

Es la mecánica más rara de este modo, y la que más principiantes mata. Mejor entenderla ya.

Nadar lejos de tu balsa te hace daño

En cuanto te alejas de tu balsa a nado, el agua empieza a hacerte daño. Y cuanto más te alejas, más violento es el daño. El juego te avisa en rojo la primera vez.

No es un castigo, es la regla del modo: tu balsa es tu única tierra firme, y el océano no está hecho para cruzarlo.

Hasta dónde puedes ir

En el nivel 1 de tu balsa tienes unos 15 bloques de margen a su alrededor. Ese margen crece con el nivel de la balsa y sube hasta 35 bloques.

En tu Nether y en tu End es mucho más ancho: empieza en 15 bloques y sube hasta 100.

Bucear, y por qué está bien

Debajo de tu balsa hay un fondo marino de verdad: piedra, carbón, cobre, hierro, oro, lapislázuli, redstone y diamante, además de corales, cuevas y algunas ruinas con cofres.

Es una segunda fuente de minerales, gratis, y muchos jugadores la ignoran por completo.

La oscuridad de las profundidades

Cuanto más bajas, menos ves. A unos metros de la superficie la pantalla ya se oscurece, y cerca del fondo te quedas completamente ciego. Ninguna antorcha cambia nada.

Para saber por dónde vas, muestra tus coordenadas: en ordenador, la tecla F3. En teléfono y consola, la opción Mostrar coordenadas en los ajustes del mundo. La segunda cifra es tu altura. La pantalla se oscurece hacia 50, y estás ciego por debajo de 20.

Solo una cosa anula todo esto: el Caparazón de los Abismos. Te devuelve la vista en las profundidades, te da respiración bajo el agua, reduce a la mitad el daño del océano, y no se pierde al morir. Sale de la Caja Legendaria, con un 7 % de posibilidades.

Lo que hay que llevarse antes de bucear

  • Algo para respirar. Tres soluciones: una poción de Respiración acuática, que fabricas con un pez globo pescado, un casco encantado con Respiración, el encantamiento que te hace aguantar más tiempo bajo el agua, o el Caparazón de los Abismos.
  • Algo para subir rápido: una escalera, o simplemente un bloque para poner bajo tus pies.
  • Un punto de referencia, porque abajo no vas a ver nada.

El error clásico

Bucear sin nada, acabar en la oscuridad total, entrar en pánico, nadar en la dirección equivocada, salir del radio de seguridad y morir ahogado y herido a la vez.

Baja en vertical, justo debajo de tu balsa, y sube por el mismo agujero.

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